ARTÍCULO · NÚMERO 31 · ENERO-JUNIO 2024
María de Lourdes Alejandra Miranda Herrera
Doctoranda en el Programa de Doctorado en Estudios Críticos de Género, Universidad Iberoamericana, Campus Santa Fe, Ciudad de México. Profesora de la Facultad de Enfermería de la UASLP. https://orcid. org/0000-0002-6831-4650. Correo-e: mariadelourdesamh@gmail.com
Páginas: 95–115 · ISSN: 1889-8068
Resumen
La violencia obstétrica se define como una forma específica de violencia contra los derechos humanos de las mujeres que se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y posparto en los servicios de salud públicos y privados. Consiste en cualquier acción u omisión por parte del personal del Sistema Nacional de Salud que cause un daño físico y/o psicológico a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, que se puede expresar en la falta de acceso a servicios de salud reproductiva, un trato cruel, inhumano o degradante o un abuso de medicalización, menoscabando la capacidad de decidir de manera libre e informada sobre dichos procesos reproductivos.3 Esta violencia es el reflejo de un continuum de abusos y omisiones estructurales que, en muchos casos, resultan en muertes maternas prevenibles. El objetivo de este artículo es analizar cómo el contexto institucional de la violencia obstétrica desencadena la muerte materna prevenible, enfocándose en la tensión entre poder y género en una recomendación emitida por la Comisión de Derechos Humanos de San Luis Potosí. La metodología empleada es cualitativa, mediante el análisis de una recomendación de la CEDH, utilizando las teorías de Barbara Risman y Celeste Montoya. Este enfoque permite comprender cómo la violencia obstétrica y la mortalidad materna prevenible reflejan desigualdades estructurales y de género, subrayando la necesidad urgente de transformar las instituciones de salud para garantizar el acceso pleno a los derechos humanos de las mujeres.
Palabras clave: Violencia obstétrica, muerte materna, derechos humanos y justicia reproductivas.
Abstract
Obstetric violence is defined as a specific form of violence against women’s human rights that occurs within the context of pregnancy, childbirth, and postpartum care in both public and private healthcare services. It consists of any action or omission by healthcare personnel within the National Health System that causes physical and/or psychological harm to women during pregnancy, childbirth, and the puerperium. This harm can manifest in the lack of access to reproductive health services, cruel, inhuman, or degrading treatment, or the abuse of medicalization, undermining a woman’s ability to make a free and informed decision about these reproductive processes. This violence reflects a continuum of abuses and structural omissions that, in many cases, result in preventable maternal deaths. The objective of this article is to analyze how the institutional context of obstetric violence triggers preventable maternal death, focusing on the tension between power and gender in a recommendation issued by the Human Rights Commission of San Luis Potosí. The methodology used is qualitative, through the analysis of a recommendation of the CEDH, using the theories of Barbara Risman and Celeste Montoya. This approach allows us to understand how obstetric violence and preventable maternal mortality reflect structural and gender inequalities, highlighting the urgent need to transform health institutions to guarantee full access to women’s human rights.
Keywords: Obstetric violence, maternal mortality, human rights, reproductive justice.
Cómo citar
Miranda Herrera, María de Lourdes Alejandra, “Desafíos para el acceso a la salud reproductiva en materia de mortalidad materna y violencia obstétrica en San Luis Potosí” en REDHES. Revista de Derechos Humanos y Estudios Sociales, núm. 31, San Luis Potosí, enero-junio de 2024, pp. 95-115.
